Invima alerta sobre suplementos dietarios fraudulentos comercializados a través de canales digitales
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió el 7 de septiembre de 2026 la Alerta Sanitaria No. 285-2026, relacionada con varios productos promocionados como suplementos dietarios y comercializados a través de plataformas de comercio electrónico y redes sociales.
De acuerdo con la autoridad sanitaria, los productos relacionados en la alerta no cuentan con registro sanitario expedido por el Invima y, por lo tanto, no tienen la autorización sanitaria requerida para su comercialización en Colombia. La entidad los considera productos fraudulentos y advierte que no han sido evaluados en términos de calidad, seguridad y eficacia.
Más allá de la ausencia del registro sanitario, esta alerta pone sobre la mesa un aspecto fundamental para cualquier cadena regulada: la importancia de la trazabilidad y del control de las condiciones de almacenamiento y transporte.
¿Por qué es importante conocer cómo se almacenó y transportó un producto?
El Invima advierte que, en el caso de estos productos fraudulentos, se desconocen aspectos relacionados con su contenido real, trazabilidad, fabricación y las condiciones bajo las cuales fueron almacenados y transportados, lo que puede representar un riesgo para los consumidores.
Este punto es especialmente relevante para las organizaciones que participan en la fabricación, almacenamiento, distribución y transporte de productos sujetos a condiciones controladas.
Un producto puede salir de fabricación cumpliendo las especificaciones establecidas, pero preservar su calidad requiere mantener las condiciones definidas durante las etapas posteriores de la cadena de suministro.
Por ello, no basta con conocer el origen de un producto: también es necesario contar con evidencia que permita demostrar las condiciones a las que estuvo expuesto durante su almacenamiento y transporte.
Almacenamiento controlado: medir la temperatura no siempre es suficiente
Disponer de termómetros, dataloggers o sistemas de monitoreo es una parte importante del control. Sin embargo, registrar la temperatura en determinados puntos no demuestra, por sí solo, que toda una bodega, cuarto climatizado, nevera o vehículo mantenga condiciones adecuadas y uniformes.
Aquí cobra especial importancia el mapeo térmico, un estudio que permite caracterizar el comportamiento de la temperatura dentro de un área e identificar aspectos críticos como:
- Puntos calientes y fríos
- Variaciones espaciales de temperatura
- Ubicaciones representativas para el monitoreo rutinario
- Zonas que requieren controles adicionales
- Posibles riesgos asociados con la distribución y el almacenamiento de los productos.
Cuando los productos requieren condiciones específicas de temperatura durante su almacenamiento y transporte, la validación de la cadena de frío permite generar evidencia documentada de que las condiciones establecidas pueden mantenerse a lo largo de las etapas evaluadas del proceso.
La pregunta no debería ser solo: “¿Estamos monitoreando?”
Una gestión efectiva de las condiciones de almacenamiento requiere ir más allá de comprobar si existen sensores o registros de temperatura.
Las organizaciones deberían preguntarse:
- ¿Conocemos realmente el comportamiento térmico de nuestras áreas de almacenamiento?
- ¿Los puntos de monitoreo fueron seleccionados con base en evidencia obtenida mediante un mapeo térmico?
- ¿Hemos evaluado el impacto de cambios en racks, niveles de ocupación, distribución de productos o capacidad de almacenamiento?
- ¿Las neveras, cuartos climatizados y demás equipos o áreas utilizados se encuentran adecuadamente calificados?
- ¿Podemos demostrar documentalmente que las condiciones requeridas se mantienen durante el almacenamiento y el transporte?
Estas preguntas permiten pasar de una simple lectura de temperatura a un enfoque basado en gestión de riesgos, evidencia documentada y mantenimiento del estado calificado o validado.
Trazabilidad, condiciones controladas y evidencia documentada
La alerta sanitaria del Invima recuerda que la seguridad de un producto no depende de un único control.
La autoridad recomienda a los consumidores verificar la existencia y autenticidad del registro sanitario antes de utilizar este tipo de productos y prestar especial atención a aquellos comercializados a través de internet, redes sociales y otros canales digitales.
Desde la perspectiva de las organizaciones que participan en cadenas reguladas, este tipo de alertas también permite reflexionar sobre la importancia de contar con procesos trazables, condiciones de almacenamiento y transporte conocidas, controles basados en riesgos y evidencia documental que respalde el cumplimiento de los requisitos aplicables.
La trazabilidad permite conocer qué ocurrió con el producto a lo largo de la cadena. El monitoreo aporta datos sobre las condiciones. Y actividades como el mapeo térmico, la calificación y la validación, cuando son aplicables, permiten generar evidencia técnica para sustentar que los procesos y sistemas operan bajo las condiciones establecidas.
En QbD Group Suramérica acompañamos a las organizaciones en la generación de evidencia técnica y documental para fortalecer el control de sus procesos y sistemas mediante servicios como mapeo térmico de bodegas y áreas de almacenamiento, validación de cadena de frío, calificación de equipos y áreas (IQ/OQ/PQ), evaluación del estado calificado y acompañamiento técnico bajo un enfoque basado en riesgos.
Porque en entornos regulados, medir es importante; contar con evidencia de que las condiciones se mantienen bajo control es fundamental.
¿Tus áreas de almacenamiento y procesos de cadena de frío cuentan con evidencia suficiente?
Evalúa si tus áreas, equipos y procesos disponen de la evidencia técnica y documental necesaria para demostrar que las condiciones requeridas se mantienen durante el almacenamiento y transporte.
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